No era exactamente la clase de chica qe un hombre hubiera qerido tener al lado, era caprichoza, posesiva y celosa enfermiza... era obsesiva hasta la médula.
No me importaba ser atractiva ni pretendía serlo, nunca me interesó ser alguien o ser reconocida por tener el pelo lindo, ser buena amiga, o cantar bien. No, eso era demasiado simple, demasiado normal para mi. Necesitaba llamar la atención con cosas mas impactantes, mas complicadas y mas originales.
Aunqe tambien yo no podia sola, pero tampoco podia vivir sintiendo qe era el ultimo escalón... todo eso me estaba matando por dentro. Pronto mis problemas emocionales se vinieron acompañados de un deterioro fisico, mi cuerpo comenzó a reflejar lo qe mi alma callaba, pase por depresiones, por tormentas qe no terminaban jamás... hasta qe el resultado de todo me trajo a lo qe soy ahora. Cada noche mirar lo qe no qeria presenciar... y terminando por llorar, porque sabía qe la culpa era mia, o eso creía.
Miraba por la ventana, y a mi venía un deceo prohibido... tenía ganas de saltar, me preguntaba como se sentiría el momento antes de caer, en el qe ves el suelo acercarse. Cómo se sentiría el impacto... si moriria al instante o sentiría dolor... qeria saltar, pero tenía miedo a no morir.
No me importaba ser atractiva ni pretendía serlo, nunca me interesó ser alguien o ser reconocida por tener el pelo lindo, ser buena amiga, o cantar bien. No, eso era demasiado simple, demasiado normal para mi. Necesitaba llamar la atención con cosas mas impactantes, mas complicadas y mas originales.
Aunqe tambien yo no podia sola, pero tampoco podia vivir sintiendo qe era el ultimo escalón... todo eso me estaba matando por dentro. Pronto mis problemas emocionales se vinieron acompañados de un deterioro fisico, mi cuerpo comenzó a reflejar lo qe mi alma callaba, pase por depresiones, por tormentas qe no terminaban jamás... hasta qe el resultado de todo me trajo a lo qe soy ahora. Cada noche mirar lo qe no qeria presenciar... y terminando por llorar, porque sabía qe la culpa era mia, o eso creía.Miraba por la ventana, y a mi venía un deceo prohibido... tenía ganas de saltar, me preguntaba como se sentiría el momento antes de caer, en el qe ves el suelo acercarse. Cómo se sentiría el impacto... si moriria al instante o sentiría dolor... qeria saltar, pero tenía miedo a no morir.
Y ahora después de tanto sentir esa sensación solo me qedaba recorrer el mismo camino por el qe había venido, tenía qe caminar por los vidrios rotos qe había dejado al venir... qe iba a doler... ya lo sabía.


